BUENOS AIRES.- Volvió a Tribunales, se sentó adelante de los funcionarios judiciales y repitió lo que dijo en su primera declaración.
Se trata de Marcos Antonio Córdoba, el maquinista del tren de la tragedia de Once, quien ratificó ayer que accionó los frenos de la formación, pero no le respondieron, y dijo que en todo momento estuvo consciente. Córdoba, al declarar ante el juez Claudio Bonadío, negó haberse quedado dormido o sufrir alguna clase de descompensación antes del choque ocurrido el 22 de febrero, que provocó 51 muertes y más de 700 heridos. Además, Córdoba negó haber sufrido un ataque de epilepsia. "Jamás me la diagnosticaron", aseguró ante el magistrado. Esta afección había sido denunciada por otros involucrados en la causa, como el ex secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, quien pidió que el "motorman" sea examinado por el Cuerpo Médico Forense.
La de ayer fue una ampliación de la declaración que realizó no bien comenzó la investigación, ya que Córdoba fue el primer indagado del caso, e incluso llegó a estar detenido, pero fue liberado tras hacer su descargo. Ayer dijo: "Intenté por todos los medios mecánicos posibles detener la formación", según informó su abogada Valeria Corbacho. Al ser interrogado, Córdoba reiteró lo que dijo que su declaración anterior: que no le respondieron los frenos; que quiso activar el freno de mano y tampoco lo consiguió; y aludió a fallas técnicas que se venían registrando en forma reciente y sobre las cuales habría alertado a otros maquinistas. (Especial)